jueves, 22 de enero de 2009

El Rocacorba

De nuevo de excursión y esta vez a una cima algo más alejada del jardín de casa. En la sana intención del Cecd10 de coronar todas las cimas comarcales de Catalunya este fin de semana se ha decidido subir al Puigsou, también conocido como El Rocacorba.



En esta ocasión tocó madrugar, se había quedado a las 7:30, horario en que las calles aun están recién puestas, en la Plaza Sant Corneli de Cardedeu. Ya habían llegado los primeros expedicionarios cuando nosotros aparcamos el coche decididos a comprar un par de barras de pan y algo para almorzar. Es que salir a caminar con solo una pastillita de vitaminas efervescentes en el estomago no es buen plan.

Todas las excursiones del Cecd10 tienen sus incidencias, ese dia empezaron pronto y es que fuimos bien por la Autopista AP-7 hasta la salida de Banyoles, pero una vez fuera y encaminados por la C-66 ... el grupo se dividió a la búsqueda de la GI-524. Y así empezó la aventura del dia. Visitando pueblos, viendo gente madrugadora con el pan, casas bonitas, casi el interior de una sacristia... volviendonos a reencontrar, separandonos de nuevo... ay si los coches hablaran!

Al fin nos encontramos en Pujarnol, en el parking de una imponente masia – restaurante con pinta de dar bien de comer, de esos sitios en los que pides una ensaladita y te traen toda una lechuga bien grande y a sus acompañantes en forma de zanahorias, cebolla, tomates, aceitunas... en una fuente bien grande y rebosante. Enfrente nuestro, una hermosa carretera asfaltada y es que, según algunos, hoy dia te asfaltan las pistas sin avisar, porque según la guía aquello era una “comoda” pista. Todos sabemos lo “comodas” que son las “pistas” asfaltadas. Se oyeron propuestas de ir a buscar los coches, de que Aina, la socia mas pequeña y no solo de tamaño sino también de edad del club, podría haber ido en su cochecito, de que podríamos haber ido en tejanos y zapatos ... hasta que salieron unos excursionistas de un lado de la carretera. Si, había un camino! Y por ahí que nos fuimos. Y vaya camino: amplio, boscoso, agradable ... y algo empinado en algún punto; tanto que algún alma caritativa con los excursionistas de bajo nivel había decidido poner unos escaloncitos de madera estratégicamente situados para ayudar a la ascensión.

Una vez arriba la disyuntiva: se ven unas hermosas y grandotas antenas ... subimos? No ha lugar la discusión: si se hacen las cimas comarcales se hacen no se acercan. Esta vez también había cartel y no quedaba duda alguna de haber llegado. También pudimos ver una vista magnifica tanto de la comarca como del lago de Banyoles allí a lo lejos como de los Pirineos bien cargados de nieve, el Cadi blanco como casi nadie allí lo recordaba haber visto.

Luego correr abajo para llegar a casa para la comida.

Nosotros decidimos dar un rodeo de camino a casa, rodeo que nos llevó por el Santuari de la Mare de Deu de la Salut, el Santuari del Far y a una cervecilla en el Avet Blau de Santa Fe por donde encaramos el tramo final de vuelta a casa.

lunes, 12 de enero de 2009

Nieve en casa



Sorprendentemente este año los Reyes magos han traido la nieve en sus alforjas.

Y al margen de los problemas que ello ha conllevado del tipo "ui como se ponen las cadenas?" y todas esas menudencias en las que el ciudadano de a pie de este pais nunca se plantea... no es España el pais del sol y el buen tiempo?, la nieve nos ha dejado estampas poco comunes en nuestro jardin.

lunes, 29 de diciembre de 2008

APARCAMIENTOS

Hay gente que hace lo que sea para encontrar un hueco donde dejar el coche.

Hoy hemos ido a L´Ainsa y en el aparcamiento libre de la ciudad, justo debajo de la calle principal -nosotros ibamos a la libreria a por un libro de Setas para nuestra vecina, si, la proveedora de las Lepistas Nuda de hace un par de meses- nos hemos encontrado con esto:



Podemos imaginarnos la escena.

Es Navidad, la ciudad està llena de turistas ávidos de deportes de invierno raudos a hacer miles de compras en el Inter Sport. El aparcamiento lleno. Frio en las calles. Probablemente la nieve de hace unos dias reconvertida en hermosas y traicioneras plaquitas de hielo. Y alguien desesperado por aparcar su estimado coche.

Pues si, encontró sitio, probablemente por sus cojones.



No diremos, porque no lo sabemos, si una vez extraido de su bonito lugar de aparcamiento el coche arrancó.

lunes, 22 de diciembre de 2008

16 de DICIEMBRE de 1808


“Bueno, ya està” dijeron todos cuando la alcadesa acabó de decir su necesariamente breve discurso de presentación. En ese preciso momento se podía dar por terminado el trabajo de 2 años intensos prácticamente rodeados de figuritas, pinturas, pinceles, todo tipo de documentación y elementos necesarios para la recreación de una batalla. Y se acababa con una foto de grupo, con todos los participantes.

En los últimos meses el trabajo y la tensión, aderezado con el frio de la Textil Rase, ya estaba siendo agotador y las ganas de acabarlo todo y despedirse del general Saint-Cyr y sus muchachos superaban con creces el entusiasmo de los primeros días, alla por el año 2006 con unas figurillas de 15 mm.

Hablamos, por supuesto, de la realización de una maqueta recreación de la Batalla de Llinars-Cardedeu por obra y gracia del ímpetu de los miembros de la Asociación Cultural El Cardot. Actualmente està expuesta en el Museu Arxiu Tomas Balvey, justo al lado del edificio del ayuntamiento. Es una maqueta de 2x3 metros que recrea dos momentos de la batalla y todo el lugar donde se produjo siguiendo el relato del General Saint-Cyr que bajaba del sitio de Roses.

Se han recreado bosques, el Torrent del Fou, la Masia de Can Suari y la de Can Morató existentes en el lugar en aquella época. El domingo pudimos, gracias a la gentileza de Can Suari, visitar la masía y ver el campo de batalla in situ y solo con unos días de diferencia de la jornada del encontronazo entre españoles y franceses. Bueno, 5 días y 200 años. El paisaje, de bosques de encinas, robles y pinos y los chopos secos que bordean el torrente no debía ser muy diferente del de entonces, quizás faltaban las viñas pues la llegada de la filoxera acabó con buena parte de su cultivo en aquella zona. El día soleado nos permitía hacernos una idea de la impresión que debían causar en los tropas españolas apostadas en formación de línea la llegada por el camino, hoy carretera asfaltada, de las tropas francesas. Los franceses recibieron una orden básica, disparar lo mínimo posible y cruzar la línea enemiga sin apenas pararse.

No vamos aquí a hacer un relato de la batalla, para eso están los eruditos y los esforzados pintores y maquetistas que han consumido horas en la realización de tan magno proyecto.
Nuestra intención aquí es dar a conocer el esfuerzo que conlleva la creación de una maqueta de este tamaño que ha superado, con creces, las expectativas que todos, incluidos los participantes, tenían. El viernes, en la jornada de inauguración, las caras de asombro de los asistentes eran suficientemente elocuentes. La maqueta era el centro de atención de la exposición que había preparado el Museu con ocasión de tan remarcable cita histórica.

Hay que decir que ciertamente la maqueta, puesta en el centro de una sala solo para ella, es un monumento al esfuerzo de los que cada domingo se reunían en Vil.la Paquita para pintar las figuritas y de todos los que han participado en este proyecto. En los últimos meses no solo el domingo, pues hasta el último fin de semana se pintaron figurillas, sino dos y a veces 3 dias a la semana se quedaba, en el edificio de la antigua Textil Rase donde estaba ubicado el centro de operaciones, para recrear el lugar. Tardes y tardes viendo caer la luz, iluminados por potentes focos, tirando tierra recogida del campo de batalla, haciendo árboles, viñas, el torrente, el camino, las casitas. Aún podemos recordar el veraniego dia que se cortaron las planchas de porexpan, con recortes del mapa topográfico, para hacer los desniveles del terreno. Los días de lluvia la música del pequeño aparato de radio se mezclaba con el sonido del agua que entraba por las goteras de la fabrica abandonada y con el temor de los maquetistas que la humedad llegara hasta su rincón. Los primeros frios y las primeras heladas y noticias de una España blanca de nieve cogió ya el proyecto bien avanzado en el momento de la situación de las figuritas en su lugar definitivo.

Hoy que todos hemos visto la maqueta en la ubicación del Museu, que hemos visto como los compañeros del grupo Alpha Ares hacían una recreación de la batalla y que hemos podido vernos en el lugar mismo de la lucha podemos decir que nos sentimos orgullosos del trabajo que se ha hecho y, por nuestra parte, de haber participado en este proyecto.

Es por eso que este relato acaba aquí y serán las fotografías, que en los próximos días os iremos ofreciendo en este lugar, las que hablen por si mismas